La Procuraduría General de la Nación ha puesto en el ojo del huracán a dos exalcaldes de Sincelejo: Jacobo Quessep Espinosa y Andrés Gómez Martínez, quienes ahora enfrentan cargos por su presunta responsabilidad en las graves irregularidades cometidas durante la construcción del Estadio 20 de Enero. Un proyecto que, en lugar de impulsar el desarrollo deportivo del municipio, se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para la administración local y los sincelejanos.

Según el ente de control, Quessep Espinosa presentó un proyecto tan mal estructurado que desde su inicio estuvo destinado al fracaso. La falta de planeación y la omisión de ítems fundamentales no solo provocaron retrasos interminables, sino que también inflaron los costos de manera alarmante. ¡Un verdadero desfalco para las arcas del municipio!

Pero la polémica no se detiene ahí. Su sucesor, Andrés Gómez Martínez, tampoco se salva de las críticas. La Procuraduría lo acusa de cerrar los ojos ante el desastre en la ejecución del proyecto y de no hacer nada para corregir el rumbo. El estadio, que debería haber sido un símbolo de progreso, hoy se encuentra como un monumento al despilfarro y la incompetencia administrativa.

¿Hasta cuándo tendrán que pagar los sincelejanos por los errores de sus gobernantes? Las consecuencias de esta obra fallida son evidentes y afectan tanto el bolsillo de los ciudadanos como el futuro deportivo de toda la región. Mientras tanto, los exmandatarios se defienden, pero la Procuraduría es clara: sus actuaciones fueron, como mínimo, una gravísima muestra de irresponsabilidad.

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